9 de noviembre de 2009

Carta de un niño ciego a uno vidente

Ayúdame a ayudarme.

Cuando me mires, no te encierres en ti mismo,

ni te sientas culpable.

Soy un niño ciego, pero soy un niño como todos:

Me gustan la risa y la alegría,

jugar en los días de lluvia con los cabellos

al aire y los pies descalzos,

me gustan los pajaritos y las flores,

la ternura y la amistad.

Me gusta oírte hablar con naturalidad

y que me ayudes a descubrir el mundo.

No me entristezcas con tu lástima

ni me hieras con tu compasión.

Ayúdame a ayudarme; si lo haces,

podré ser como los otros niños: aprenderé

a cruzar la calle aunque el tránsito me asuste,

podré viajar solo a mi casa, aprenderé a

correr sin miedo, a montar en bicicleta,

a jugar, a reír, a ser útil.

No me rechaces... acéptame

no me mires con recelo... conóceme

no me compadezcas... ayúdame

piensa en mi como persona,

¿Ves? Soy como los otros niños.

Soy como tú, soy como tu hermano, soy como tu hijo.

Quiero compartir mi niñez contigo.

Quiero compartir la vida contigo.

Quiero, cuando sea grande, trabajar.

Quiero ser útil a mi mismo,

a mis padres, a ti, a la sociedad.

Ayúdame a ayudarme.

Ayudémonos...

No hay comentarios: